Progreso y Oración

Por Joel de Loera

North Texas Catholic

6/18/2018

La familia, basada en lazos de sangre y amor, es la célula básica de la sociedad. Para muchos, la familia tradicional parece estar en peligro de extinción debido al divorcio, la separación, los niños nacidos fuera del matrimonio, el adulterio, vivir juntos, y otras razones. El hogar familiar debería ser un lugar que irradia calor, paz, gozo y amor. En muchos casos, es totalmente opuesto — un lugar donde la atmósfera está llena de tensión, resentimiento silencioso, lenguaje ofensivo, y en casos extremos, algun tipo de abuso.

El progreso es bueno cuando ayuda a que la vida sea más humana y digna. El progreso debería ayudar a la persona a ser moralmente más sana, más responsable, más generosa con los demás y más espiritual. Pero la idea de progreso que nuestra sociedad mundana está tratando de avanzar es perjudicial a los valores tradicionales de la familia cristiana.

En nombre del progreso, un hombre y una mujer pueden vivir juntos sin una base sólida de lo que significa amarse, y sin ninguna orientación de la Iglesia. Recibimos lecciones de amor y sexualidad de Hollywood y de la cultura popular. La gente no está segura de lo que es el amor.

Muchas parejas piensan que su matrimonio ha terminado porque no "sienten" el mismo amor que sentían cuando empezaron a ser novios. Amor es más que un sentimiento — es una decisión y un compromiso de toda la vida. Como lo expresó el Papa emérito Benedicto XVI durante el Encuentro Mundial de las Familias en 2012: "Enamorarse es algo maravilloso…Seguido pienso en las Boda de Caná. El primer vino es muy bueno: es el enamoramiento. Pero no dura hasta el final: Un segundo vino tiene que venir después, es decir, tiene que fermentar y crecer, madurar. El amor definitivo que llega a ser realmente «segundo vino» es más bueno, mejor que el primero. Y esto es lo que hemos de buscar".

¿Son el divorcio, el aborto, y la anticoncepción parte del progreso? Éstos no fomentan el amor en una familia. Equivocadamente, progreso se entiende como sinónimo de rechazo y abandono de Dios — creyendo que nada es pecaminoso y viviendo libremente sin reglas ni principios morales. Nuestra sociedad en general vive como si Dios no existiera.

Hoy en día, la mayor parte del entretenimiento sólo busca provocar instintos violentos o eróticos. Es difícil encontrar películas o programas de TV para toda la familia. Promover valores familiares, simplemente, no es negocio.

La principal misión de la familia es la transmisión de la vida y la educación de los niños. Una familia sana es la base de una sociedad libre y justa. Es hora de que los cristianos defiendan la familia. Que luchen por la institución de la familia con sus tradicionales valores morales. Que defiendan y declaren la guerra al estéril progreso que sólo deja detrás gran vacío e infelicidad.

¿Cómo declaramos la guerra? En oración, por supuesto. La oración es el arma más poderosa usada contra la maldad del mundo actual. De hecho, ¡nuestra vida de oración es nuestro campo de batalla!

Las familias deben orar juntas e individualmente. Si la vida espiritual es débil, también es débil la armadura usada en la batalla. Por lo tanto, la oración debería ser el aspecto fundamental de la vida familiar.

He aquí algunas sugerencias que han ayudado la vida de oración de mi familia:

  • Asistir a Misa con la familia todos los domingos; esto es esencial porque la "Eucaristía es origen y culmen de la vida cristiana" (CIC 1342).
  • Asistir diariamente a Misa y Adoración, cuando sea posible. Esto fortalece los lazos familiares y aumenta nuestro amor y devoción al Santísimo Sacramento.
  • Rezar el Rosario en familia todos los días.
  • Estudiar la Biblia a la hora de cenar o en otro momento más conveniente.

Cuando las familias se reúnen para orar en Su Nombre, este mundo, tal cual lo conocemos, será transformado radicalmente por el poder y la gracia del Santo Espíritu de Dios. ¿Qué estamos esperando? ¡Pongámonos de rodillas y recemos!

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Joel de Loera tiene una maestría en Teología Pastoral y es el Director de Formación de la Parroquia San Bartolomé en Fort Worth. 

La familia, basada en lazos de sangre y amor, es la célula básica de la sociedad. Para muchos, la familia tradicional parece estar en peligro de extinción debido al divorcio, la separación, los niños nacidos fuera del matrimonio, el adulterio, vivir juntos, y otras razones. El hogar familiar debería ser un lugar que irradia calor, paz, gozo y amor. En muchos casos, es totalmente opuesto — un lugar donde la atmósfera está llena de tensión, resentimiento silencioso, lenguaje ofensivo, y en casos extremos, algun tipo de abuso.

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