El Padre Joseph Keating desea servir a los fieles de la diócesis

por Joan Kurkowski-Gillen

North Texas Catholic

6/10/2016

El Padre Joe Keating da una bendición a su amigo, Tyler Dubek. (Foto por Juan Guajardo / NTC)

FORT WORTH — Años de estudiar para el sacerdocio alcanzaron el punto culminante para el Padre Joe Keating el 27 de marzo, cuando él proclamó el Evangelio durante la Misa de Pascua que celebró el Papa Francisco en la Plaza de San Pedro.

Siendo ya un músico talentoso de 34 años, se unió al coro del seminario después de llegar al Colegio Pontificio Norteamericano de Roma (PNAC) en 2011 y utilizó su recién descubierto talento vocal para entonar el Evangelio en Latín.

“Estaba un poco nervioso, pero muy feliz de estar haciéndolo”, recuerda el entonces diácono transitorio, quien estuvo a pocos pasos del pontífice durante la liturgia matutina. “Lo saludé de mano antes de la Misa y recibí de él el Saludo de Paz y la Comunión.  Estar con el Santo Padre y proclamar la Resurrección el Domingo de Pascua fue un inmenso honor”.

La Plaza afuera de la Basílica de San Pedro está muy lejos de la farmacia Walgreens del Condado de Tarrant donde el P. Keating era gerente de ventas mientras discernía su vocación. Cuando estudiaba en la Universidad Tecnológica de Texas asistió a un retiro Raider Awakening y escuchó una plática sobre vocaciones. Fue la primera vez que el sacerdocio cruzó por su mente, pero el estudiante de primer año rápidamente desechó tal posibilidad.

“Me atraparon las muchas distracciones que ofrece la universidad”, admite el originario de San Angelo. “Fue hasta mi último año escolar en 2006 que empecé a considerar seriamente el sacerdocio”.

Trabajar en el Ministerio Católico Universitario en Texas Tech aumentó su fe, y la oración lo acercó más a Dios, pero aún estaba a años de distancia de tomar una decisión duradera acerca de su futuro. El tiempo que pasó como ministro juvenil en la parroquia de San Marcos en Denton ayudó al gerente de tienda a darse cuenta que quería que su vida tuviera un mejor propósito.

“Realmente fue esa parroquia la que me dio el contexto adecuado para un buen discernimiento antes de entrar al seminario”, afirmó el P. Keating. “Verdaderamente me sentí en casa el momento en que entré en la iglesia”.

Al empleado de medio tiempo de la iglesia le encantaba estar con la gente y ver cómo la comunidad vivía su fe católica.

“Ahí había un espíritu de alegría y yo quería compartir la vida parroquial y ofrecerle lo que yo podía”, continuó. “Me di cuenta que soy más feliz cuando estoy en la parroquia”.

El P. Keating ingresó al Seminario de la Santísima Trinidad en el otoño de 2009 y pasó dos años en el campus en Irving tomando cursos pre-teológicos. Cuando llegó el tiempo de cambiar escuelas, entusiasmado abrazó la oportunidad de estudiar en PNAC en Roma, donde conocio otros seminaristas de los Estados Unidos, Australia, y Canadá que estudian para ser sacerdotes diocesanos.

El P. Keating dijo que era alentador “saber que hay tantos hombres buenos que quieren poner sus vidas al servicio de Jesús”, y le inspiró saber que algún día él sería “parte de esta gran fraternidad de sacerdotes”.

El año pastoral que pasó en la Iglesia de San José en Arlington introdujo al seminarista a las alegrías y conflictos de la vida parroquial. Él cantó y ayudó a los organistas, compartió su fe con los conversos en las clases de RICA, y un día a la semana trabajó en el programa del Ministerio Universitario de la Universidad Cristiana de Texas.

“La gente de la parroquia fue muy afectuosa y agradable, especialmente las involucradas en la Escuela de San José,” dijo el P. Keating, quien fue ordenado al diaconado transitorio en Roma en octubre pasado.

Al terminar su internado pastoral, el P. Keating continuó su formación en Roma donde obtuvo su licenciatura en teología sagrada y estudió música sacra bajo la dirección de un experto director de coro.

“Aprendí como leer canto gregoriano, polifonía, y me familiaricé con compositores de los que nunca había oído antes”, dijo el experto clarinetista y guitarrista. 

Después de su ordenación el 21 de mayo en la Catedral de San Patricio, el P. Keating espera usar su talento musical en su nuevo ministerio sacerdotal. Pero dejar Roma fue agridulce.

“Voy a extrañar mucho a los amigos que hice [allá]”, admite él. “La habilidad de llegar a conocer esta ciudad—el corazón de la Iglesia realmente—aprender Italiano y la experiencia de los santos, las Iglesias, y la música es una bendición que espero compartir con el pueblo de Dios”....

Y el recién ordenado P. Keating no esperará mucho para lograr ese objetivo. Este verano acompañará a la juventud católica de la Diócesis de Fort Worth al Día Mundial de la Juventud en Cracovia, Polonia, con escala en Italia.

“Voy a poder usar mi conocimiento de la ciudad y del Italiano”, agrega con entusiasmo. “Todo lo que he recibido está destinado a ser devuelto a la Iglesia”.

FORT WORTH — Años de estudiar para el sacerdocio alcanzaron el punto culminante para el Padre Joe Keating el 27 de marzo, cuando él proclamó el Evangelio durante la Misa de Pascua que celebró el Papa Francisco en la Plaza de San Pedro.

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