Lo que los Obispos de Texas quieren que usted sepa acerca del SB 4, la ley de “ciudades santuarios”

por Juan Guajardo

North Texas Catholic

7/9/2017

Una niña de 13 años lleva banderas estadounidenses durante una manifestación por los derechos de inmigración celebrada a principios de este año en Dallas. Hay mucho temor entre los jóvenes y sus padres, algunos de los cuales se encuentran ilegalmente en el país, debido a las recientes propuestas de inmigración. (Foto NTC/Ben Torres)


FORT WORTH — En respuesta a la sensación de miedo y confusión en las comunidades de inmigrantes de todo el estado, la Conferencia de Obispos Católicos de Texas publicó recientemente una guía de recursos en la que se explican las ramificaciones del proyecto de ley SB 4, conocido familiarmente como la ley de "ciudades santuarios".

El Obispo Michael Olson ha pedido que la guía sea insertada en el boletín dominical en todas las 90 parroquias de la Diócesis de Fort Worth el fin de semana del 1-2 de julio o lo antes posible.  

La guía explica la postura de los obispos de Texas en contra del proyecto de ley SB 4, detalla lo que SB 4 hace y no hace e incluye también una tarjeta de "Conozca sus derechos", que permite a una persona declarar y ejercer sus derechos protegidos por la 4ta y 5ta enmiendas, en presencia de un funcionario de inmigración.

Helen Osman, consultora de comunicaciones de la Conferencia de Obispos Católicos de Texas, explicó que la guía fue desarrollada en respuesta a “la gran preocupación acerca del proyecto de ley SB 4” que los Obispos estaban escuchando de parte de los párrocos, parroquias y laicos.

La guía, que fue expedida a cada diócesis de Texas, tiene el propósito de "ayudar a la gente a entender de lo que se trata esta ley porque hay mucha histeria y falta de información", dijo Osman al North Texas Catholic.

El proyecto de ley SB 4, que fue sancionado por el gobernador Greg Abbott el 7 de mayo, castiga a las autoridades locales o funcionarios de la ciudad que no cumplan con las peticiones federales de inmigración u “órdenes de detención” (detenedores) para mantener a las personas detenidas que no son ciudadanos sujetos a la deportación. El castigo por no honrar un detenedor varía desde la denegación de financiamiento estatal hasta diversas sanciones civiles y criminales, multas de hasta $25,000 por cada violación, la remoción de cargos públicos y tiempo de cárcel.

El proyecto de ley también permite a los oficiales preguntar sobre el estatus migratorio de una persona durante las paradas de tránsito de rutina. La ley se extiende a los departamentos de la policía universitaria, pero no a los distritos hospitalarios, escuelas públicas o charter ni a las iglesias.

La guía de la Conferencia de Obispos Católicos de Texas detalla además varias formas de mantener una comunidad acogedora y segura. La sección de recursos proporciona un enlace que comprende una lista de profesionales de inmigración locales, información de contacto de la Red Católica de Inmigración Legal (CLINIC, por siglas en inglés) y los servicios legales que Caridades Católicas ofrece.

“[Los Obispos] querían definitivamente permanecer concentrados en un enfoque pastoral”, dijo Osman. “Sea cual sea su situación migratoria, el proyecto de ley afecta a su comunidad”.

Rufino Galindo de Brownsville sostiene un cartel durante el Día de Activismo de la Conferencia de Obispos Católicos de Texas en el Capitolio del estado en Austin el 4 de abril de 2017. (Foto NTC/Thao Nguyen)

 

Tiempos inciertos y qué hacer

Margarita Morton, feligrés de la Catedral de San Patricio y abogada de inmigración en Fort Worth, dijo que, aunque el proyecto de ley entra en vigor el 4 de septiembre, ya ha causado mucha incertidumbre y temor en la comunidad inmigrante.  

“Muchos de mis clientes actuales y posibles nuevos clientes me han contactado en busca de consejo para protegerse mejor a sí mismos y a sus familias”, dijo ella. “He sabido a través de varios clientes que sus vecinos están pensando mudarse debido al miedo y la incertidumbre que tienen de lo que sucederá a sus seres queridos si permanecen aquí”.

“Les digo que están protegidos bajo las leyes de nuestro país, independientemente de su estatus migratorio aquí en los Estados Unidos”, comentó Morton al North Texas Catholic. “Les recuerdo que sus protecciones constitucionales siguen siendo válidas, ya que son fuertes, mas, sin embargo, tenemos que estar preparados para cualquier posible situación”.

Inmediatamente después que la ley fuera aprobada en mayo, las ciudades y los condados de todo el estado presentaron una demanda contra el Estado de Texas, en la que se declaraba que el proyecto de ley violaba las constituciones de los Estados Unidos y Texas. El Juez de Distrito Orlando García escuchó una moción junio 26 con el fin de obtener una orden preliminar para bloquear la implementación de la ley SB 4, mientras el caso se mueve a través del sistema legal. La audiencia, que duró todo un día, terminó sin una decisión del Juez García y no se estableció ninguna otra fecha para llegar a una decisión.

Al igual que con similares proyectos de ley de “por favor, sus papeles” en otros estados, tales como la ley SB 1070 de Arizona, Morton señaló que existe la posibilidad de que ciertas disposiciones claves sean bloqueadas por el tribunal.   

Una familia se reúne con un abogado durante un taller en el Consulado de México en Dallas en abril de 2017. El taller permitió a los padres declarar quiénes serían los tutores legales de sus hijos en caso de que fueran deportados. (Foto NTC/Ben Torres)


"La demanda mencionada anteriormente alega que el proyecto de ley SB 4 viola ambos principios establecidos por la 10ma Enmienda, así como las cláusulas del debido proceso de ley de la 5ta y la 14ta enmiendas de la constitución de los Estados Unidos," dijo ella.

"Sin embargo, no tenemos el lujo de asumir que, porque algo fue anulado en el pasado, ocurrirá de nuevo en el futuro", agregó Morton.

En medio de la incertidumbre, los Obispos de Texas exhortan a los católicos a rezar por “la policía, que se sacrifica para mantenernos a salvo; por los migrantes que buscan una mejor vida para sus familias; por nuestros líderes que buscan el bien común; y por nosotros mismos, para que podamos ser dignos de las promesas de Cristo”.  

Los Obispos piden también que la gente conozca los hechos acerca de la inmigración y que animen a los familiares, amigos o vecinos que son migrantes a solicitar el estatus legal en nuestro país.

 

Por qué los Obispos se oponen al Proyecto de Ley SB 4

En una declaración del 8 de mayo, el Obispo Michael Olson expresó preocupación y decepción por el recién aprobado proyecto de ley y señaló que dicha legislación podría "dañar el bien común, pues fomenta una actitud de sospecha de la situación legal de todos los inmigrantes".

Más bien, dijo, "las medidas de cumplimiento de la ley deben tener como objetivo señalar a los criminales peligrosos para su encarcelamiento y deportación".

El Obispo Olson agregó que el proyecto de ley no resuelve "los complicados problemas de nuestro sistema de inmigración, los problemas que perjudican a las familias y a los niños". Estos problemas, de acuerdo a la Conferencia de Obispos Católicos de Texas, incluyen abordar las causas de la huida de un país natal (la pobreza, la violencia, la corrupción) y atender los requisitos de admisión al país.

En su testimonio de oposición ante el Senado de Texas el 2 de febrero — antes de que los legisladores dieran la aprobación preliminar al proyecto de ley SB 4 — el Obispo de Austin, Reverendísimo Joe Vásquez, aclaró que la Iglesia "no tolera ni alienta la inmigración ilegal porque no es buena para la sociedad o para el migrante, que vive en el temor y en las sombras ".

No obstante, afirmó que “las leyes deben respetar los derechos y la dignidad que nuestro Creador otorga a cada persona”.

El Obispo Michael Olson (centro), el Arzobispo Gustavo García-Siller (izquierda) y el resto de los obispos de Texas se han opuesto al proyecto de ley SB 4 desde su introducción. Después de que fue aprobado por el Senado, instaron al Gobernador Abbott a vetar el proyecto de ley. (Foto NTC/Thao Nguyen)


En su testimonio contra el proyecto de ley SB 4, el Obispo Vásquez dijo que los obispos católicos de Texas apoyan que la aplicación de la ley sea objetiva, proporcional y humana.

El Obispo Vásquez explicó que una ley "dirigida" hacia un objetivo se enfoca en aquéllos "que son peligrosos". “Al aplicar la ley hay que asegurarse de que no se restringen los derechos básicos de cada inmigrante y que se evite el perfil racial. Una ley también debe evitar arrojar dudas o sospechas sobre amplios sectores de personas inocentes”.

Según el Obispo Vásques, al hablar de que la aplicación de ley sea proporcional, los obispos quieren decir que la aplicación no debe conllevar fuerza innecesaria o sanciones excesivamente severas. Dio el ejemplo de los oficiales de cumplimiento en la frontera que trataron de obligar a los migrantes a arriesgar sus vidas en el remoto Desierto de Chihuahua como algo no proporcional.

Bajo el proyecto de ley SB 4, los detenedores podrían ser colocados en las personas, sin importar la “razón del arresto o la gravedad del crimen”, añadió Morton.  

Al hablar de ser humana, los obispos quieren decir que al hacer cumplir cualquier la ley, se deben “preservar y respetar” la dignidad y los derechos de todo ser humano”, explicó el Obispo Vásquez. “Las familias no deben ser divididas entre sí y deben recibir una consideración especial. Los inmigrantes indocumentados no deben ser detenidos por largos períodos de tiempo o mezclados con delincuentes violentos. Las personas que buscan asilo deben ser examinadas adecuadamente por adjudicadores calificados. Los niños se deben acomodar dentro de un ambiente de bienestar para ellos”.   

Helen Osman dijo que el proyecto de ley SB 4 “no parece cumplir con ninguno de los tres criterios”.

Más recientemente, el Arzobispo de San Antonio, Reverendísimo Gustavo García-Siller, y el Obispo de Brownsville, Reverendísimo Daniel Flores, escribieron una columna conjunta en The Monitor de McAllen, donde expresaron que la disposición de "campo" en SB 4 (que declara que la policía local y estatal pueden preguntar sobre el estatus migratorio en “cualquier momento y lugar") “fue opuesto muy vehementemente por los obispos porque va en detrimento de la confianza de la comunidad en los que hacen cumplir la ley".

Profesora Maria Dominguez trabaja con estudiantes en Rodriguez Elementary School en Austin, Texas. Dominguez dijo que hay temor y ansiedad entre sus estudiantes y sus padres, muchos de los cuales están en el país ilegalmente, sobre propuestas recientes de inmigración. (CNS Foto/cortesía María Dominguez) 


"La gente teme ahora que se inventen pretextos para que ellos sean detenidos y cuestionados sobre su estatus migratorio", dijeron. La ley prohíbe el perfil y la discriminación, pero "es poco probable que los inmigrantes pobres tengan los recursos o los consejos necesarios para defenderse".

“Esa parte de la ley es la que conduce al temor más grande sobre la deportación y la separación entre las familias migrantes de la comunidad”, dijo Morton, y a lo que los críticos llaman un "efecto escalofriante" entre los migrantes, que pueden rehusarse a denunciar un crimen por temor a ser detenidos.

Paradas simples de tránsito o violaciones de ruido pueden dar lugar a que se le pregunte a personas respetuosas de la ley sobre su estatus migratorio y esto podría llevar a que sean arrestadas y detenidas, si no pueden demostrar en el momento su estado legal. Si el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE, por siglas en inglés) emite una orden inmediata de remoción, Morton dijo, la probabilidad de deportación aumenta porque la persona detenida tendrá una mayor dificultad para buscar y retener a un asesor legal debido a la falta de tiempo.

En su columna, el Arzobispo García-Siller y el Obispo Flores declararon que bajo SB 4 las paradas de tránsito rutinarias harán que la gente esté "desesperadamente asustada", "pregunten inmediatamente por sus hijos y sobre su propia seguridad si fueran a ser deportados".

 “Es esta incertidumbre y el posible pánico en el momento del interrogatorio los que engendran miedo y dañan la fibra de la comunidad”. 

FORT WORTH — En respuesta a la sensación de miedo y confusión en las comunidades de inmigrantes de todo el estado, la Conferencia de Obispos Católicos de Texas publicó recientemente una guía de recursos en la que se explican las ramificaciones del proyecto de ley SB 4, conocido familiarmente como la ley de "ciudades santuarios".

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