Formando una Iglesia Santa

by Violeta Rocha

North Texas Catholic

2/25/2019

Mary Ann Wiesinger, Directora de Evangelización y Vida Parroquial de la Diócesis de Miami, habla en el Día de Formación de RICA el 26 de enero, en la Catedral de San Patricio. (NTC/Juan Guajardo)


“Mi necesidad más grande es el amor de Dios. Y quiero poder mostrar (a los catecúmenos) que crezcan en la fe, y que juntos sepamos que Dios lo es todo”, dijo María Rojas, 48, el Día de Formación de RICA el 26 de enero, en la Catedral de San Patricio, que la Diócesis de Fort Worth imparte anualmente a catequistas de RICA y RICA Adaptado para Niños.

Bajo el título de El Período del Catecumenado, más de 200 participantes, se nutrieron de valiosos expositores en inglés y español, que “inspiraron y llenaron de emoción”, señaló Rojas, catequista de RICA en la Parroquia de Santa Rita de Fort Worth.
Asistieron más de 100 catequistas bilingües que escucharon a Mary Ann Wiesinger, Directora de Evangelización y Vida Parroquial de la Diócesis de Miami, como la oradora principal en español de este año.
Wiesinger  definió al catecumenado (como se le llama al proceso de RICA, Rito de Iniciación Católica para Adultos), como un camino de fe, esperanza y amor. 

Ella explicó estas tres virtudes a la luz de las lecciones de vida de San Rafael Guizar y Valencia, obispo mexicano que transmitió una fe viva, aún en tiempos de Los Cristeros; San Maximiliano Kolbe, sacerdote polaco que se aferró a la esperanza de Dios, bajo el régimen Nazi, y Chiara Cabello Petrillo, sierva de Dios italiana, que con profundo amor, se negó a abortar a su bebé, tras ser diagnosticada con cáncer, confiando en Dios para salvar la vida de su hijo, antes que la de ella.

Estos santos, “al practicar estas virtudes, estaban llenos de alegría y paz, en medio de las dificultades…por eso es que invitamos a la gente a conocer a Dios, para que se llenen de su alegría”, enfatizó Wiesinger, afirmando que RICA no sólo es un medio para cumplir con los sacramentos, es para “acercarlos a Dios” y “cultivar discípulos misioneros”.
 

Uno de los oradores habla en el Día de Formación de RICA el 26 de enero, en la Catedral de San Patricio. (NTC/Juan Guajardo)

Wiesinger pidió compartir testimonios de vida, y Juanita Elías, catequista de RICA en la Iglesia San Esteban de Weatherford, conmovió a los presentes, compartiendo cómo Dios detuvo la amenaza de deportación de su hijo, quien está bajo el programa DACA. “Dios se mostró cada día, cada momento, cada instante…comencé a hacer cosas que no hacía antes, especialmente esperar en El…ir al Santísimo, rezar el Rosario todos los días. Todo lo que Dios nos dio en ese proceso, para mí es un tesoro…confiar plenamente en El”.

Wiesinger dijo que como catequistas, hablar de “lo que Dios ha hecho por mí”, es clave en el catecumenado y mostrar como herramientas: la oración, los actos en comunidad y la misión. “El poder de la enseñanza trasforma, pero lo que necesitan ver de nosotros es paz, alegría, caridad y esperanza”, y dejo un “reto muy grande. Ser santos y encaminar santos”.

Para Jorge Mireles, 52, este día fue “una motivación” para preguntarse “¿voy en el camino correcto?, ¿estoy enseñando lo que Dios tiene preparado para nosotros?, y no hay que desfallecer, es un compromiso y una fidelidad para servir”, dijo quien es catequista de RICA y RICA Adaptado para Niños en la Parroquia de San Francisco de Asís de Grapevine.

Irma Ramirez, 63, de la Parroquia de San Pedro de Fort Worth, dijo sentirse más segura de que “mi testimonio puede conectar realmente con las personas para que tengan un cambio…lo que vives dice más que lo que tú conoces intelectualmente”, señaló ella que ha sido catequista de RICA por 10 años.

Durante la Misa del medio día, en la Catedral de San Patricio, el Padre Sojan George, rector de la Catedral, se dirigió a los participantes del Día de Formación de RICA, se refirió al Evangelio de Marcos 3, 20-21, diciendo que Jesús es juzgado de estar fuera de sí por no importarle las inconveniencias al recibir a quien llegaba a escucharlo, “ustedes que están atendiendo el taller RICA, saben que en el ministerio que están ofreciendo hay inconveniencias, pero si aman su ministerio, aman al Señor…no les importa la inconveniencia porque están en su misión”, dijo e invitó, en el día de su festividad, a pedir por la intercesión de San Tito y San Timoteo para como ellos, “mantenernos firmes en el Evangelio y proclamar la Buena Nueva del Señor a través de la forma que vivimos nuestras vidas”.

Marlon De La Torre, Director de Evangelización y Catequesis de la Diócesis de Fort Worth, señala que trayendo expositores de otras diócesis del país muestra a los catequistas que “lo que estamos ofreciendo aquí, es universal”, dijo al referirse a esta conferencia que se ofrece también en español desde el 2011.

Más que una clase, RICA es una “una jornada de fe”, afirma De La Torre, “una oportunidad para ofrecer acompañamiento al muchacho, a la muchacha que está buscando su casa y esa casa es nuestro Dios…por eso todos (Catequistas y Catecúmenos) se sienten muy orgullosos de participar aquí, y siguen participando; ¡Gracias a Dios!”

Agregó que en el futuro se requerirá de un sitio más grande, pues “el número de asistentes es cada vez mayor, llegan catequistas de Dallas y estamos recibiendo interés de otras diócesis de Austin, Tyler, Oklahoma City y Arkansas”, dijo.

 

“Mi necesidad más grande es el amor de Dios. Y quiero poder mostrar (a los catecúmenos) que crezcan en la fe, y que juntos sepamos que Dios lo es todo”, dijo María Rojas, 48, el Día de Formación de RICA el 26 de enero, en la Catedral de San Patricio, que la Diócesis de Fort Worth imparte anualmente a catequistas de RICA y RICA Adaptado para Niños. 

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