Diácono Rigoberto Leyva se une al Programa del Diaconado Permanente

Por Michele Baker

Corresponsal

North Texas Catholic

8/26/2016

Diácono Rigoberto Leyva Diócesis de Fort Worth en el Programa de Diaconado Permanente, como Coordinador de la Formación Pastoral en Acción.

El Diácono Rigoberto Leyva se ha unido al personal de la Diócesis de Fort Worth en el Programa de Diaconado Permanente, como Coordinador de la Formación Pastoral en Acción.

“Mi trabajo es asignar a los candidatos al diaconado a los lugares donde recibirán entrenamiento pastoral”, explicó él. “Puede ser en hospitales, Caridades Católicas, o cuidados paliativos”.

Más que mantener records y programación, Diác. Leyva ve su nuevo puesto como instrumento para revelar las virtudes y capacidades que cada hombre trae a su ministerio.

“Lo bonito acerca de los diáconos es que todos tenemos diferentes dones”, dijo él. “Algunos son intelectuales; otros puro corazón. Es un hermoso regalo del Espíritu Santo”.

Con el grupo de hombres que empezarán el recién reinstalado programa de formación diaconal en la diócesis, Diác. Leyva tendrá más que suficiente para mantenerse ocupado. Sin embargo, trabajar arduamente no es nuevo para él. 

Nacido y criado en Chihuahua, México, Diác. Leyva llegó a los Estados Unidos en 1991 con poco más que la ropa que vestía. Realizó una serie de trabajos para sostenerse, y en 1992 conoció a su esposa, María, quien lo encaminó en la jornada espiritual que cambiaría su vida.

El Diác. Leyva admite que antes de ese momento en su vida, él no sabía nada de la iglesia, pero conocer a María cambió todo eso.  Para cuando la pareja se casó en Nuestra Señora de Lourdes en Mineral Wells en 1993, Leyva había entrado a la Iglesia, se había unido a un grupo carismático de oración, y empezaba a sentir la necesidad de profundizar su fe.

“Había estado un año en el grupo de oración y llegué a un punto donde sentí la necesidad de una búsqueda más intensa”, dijo.

Su búsqueda lo llevó al Instituto Luz de Cristo (ahora Instituto San Juan Pablo II), un programa de formación espiritual para ministros laicos ofrecido por la Diócesis de Fort Worth. Al terminar los tres años de estudio, se acercaron a preguntarle al Diác. Leyva si le interesaría participar en las clases de formación para el diaconado permanente, algo, dijo él, en lo que nunca había soñado.

Leyva, para quien el Inglés era su segundo idioma y que en aquel momento ni siquiera tenía diploma de preparatoria, enfrentó retos únicos durante la formación diaconal. Perseveró por la oración y el apoyo de mucha gente, notablemente el del Padre Jeff Poirot, párroco de la Iglesia de la Sagrada Familia en Fort Worth. 

“El Padre Jeff me apoyó durante [el programa de] formación diaconal, y le estoy especialmente agradecido”, dijo Diác. Leyva. “También estoy agradecido al Padre Balaji Boyalla, el párroco de Nuestra Señora de Lourdes [Mineral Wells].”

Aún ahora, al Diác. Leyva le asombra el hecho de que fue capaz de terminar el programa diaconal a pesar de no tener una completa educación formal. Sin embargo, desde su ordenación en septiembre 26, 2009, él ha recuperado el tiempo perdido: obteniendo su GED, algunos créditos universitarios, y haciendo planes para obtener una licenciatura en Teología Pastoral. Y hace todo esto mientras sirve en Nuestra Señora de Lourdes, donde él aconseja parejas, visita a los enfermos, bautiza, y oficia en bodas.

“Responder al llamado divino no es siempre fácil”, dijo Diác. Leyva. “Uno tiene que saber escuchar y estar siempre dispuesto a distinguir Su voluntad. Pero esto es lo que el Señor hace por la gente que lo escucha”.

 

El Diácono Rigoberto Leyva se ha unido al personal de la Diócesis de Fort Worth en el Programa de Diaconado Permanente, como Coordinador de la Formación Pastoral en Acción.

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